Jorge Cardoso e La Salete Coelho[1]Miembros de la Comunidad Sinergias ED, cofundadores del proyecto y de la Revista Sinergias – diálogos educativos para la transformación social
Cuando, en enero de 2012, el Centro de Estudios Africanos de la Universidad de Oporto (CEAUP) y la Fundação Gonçalo da Silveira (FGS) se reunieron por primera vez, el horizonte de trabajo más inmediato parecía ser la posibilidad de que algún o alguna investigadora del CEAUP pudiera tener interés en sistematizar la experiencia de los primeros cinco años de trabajo en Educación para el Desarrollo y la Ciudadanía Global (EDCG) de la FGS, ayudándola a construir su memoria de trabajo en esta área, esencialmente relacionada con la intervención en el ámbito escolar. Sin embargo, ya en los primeros minutos de conversación esta agenda derivó hacia dos temas más amplios e interrelacionados: el primero, sobre las cuestiones teóricas y conceptuales relacionadas con la EDCG y la necesidad de que fueran más trabajadas y profundizadas por los actores del ámbito del Desarrollo; el segundo, relacionado con la falta de reconocimiento de la EDCG en Portugal, no solo a nivel de la Academia, sino también dentro de las propias ONGD. En ese momento surgió una hipótesis que relacionaba ambas cuestiones: ¿será la falta de producción de conocimiento y de reflexión científica en esta área, en nuestro país, una de las causas de esa falta de reconocimiento? En este marco, comenzaron a surgir varias ideas, aún en bruto, una de ellas relacionada con la posibilidad de que la revista científica del CEAUP, Africana Studia, empezara a integrar artículos sobre EDCG y llegara a dedicar uno de sus números a esta misma temática.
A pesar del entusiasmo derivado de la reunión, la informalidad del proceso y la limitada disponibilidad de los participantes, sumadas a la distancia geográfica, hicieron que el segundo encuentro tuviera lugar solo cuatro meses después. Aun así, la importancia del tema no había dejado a nadie indiferente y, de forma natural, se logró llegar a una sistematización de ideas y objetivos comunes e, incluso, esbozar un primer “plan de acción” para trabajar la EDCG a nivel de la enseñanza y de la investigación académica, el cual fue posteriormente desarrollado a distancia; fue en ese momento cuando surgió, por primera vez, la idea de crear una revista científica digital en EDCG. Además del esbozo de este plan, se reforzó la importancia fundamental de integrar la participación activa de visiones y perspectivas no europeas, así como la intención de que el proceso llegara a reforzar la EDCG como promotora de alternativas, asumiendo un papel de contrapoder: forma/proceso es contenido.
En ese momento, en pleno proceso de implementación del Memorando de Políticas Económicas y Financieras, comúnmente conocido como el Plan de la Troika, nos unía el deseo de un recorrido asentado en perspectivas compartidas:
- Una VISIÓN… la relevancia de la EDCG en el contexto de nuestra sociedad actual;
- Una NECESIDAD… la profundización de la investigación científica en EDCG y de una mayor conexión entre la universidad y la sociedad civil;
- Un RECONOCIMIENTO… la importancia del uso de metodologías alternativas de construcción conjunta de conocimiento y de lógicas de reflexión horizontales y colaborativas, para la transformación y la credibilización de las acciones en el terreno;
- Una ESPERANZA… la apertura de espacios para la creación de relaciones de aprendizaje y refuerzo mutuo de las acciones de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) y de las Instituciones de Enseñanza Superior (IES);
- Una CREENCIA… la promoción de los valores y de la relevancia de la EDCG como una señal de resistencia frente al panorama de crisis y austeridad reinante y a las orientaciones políticas, económicas y sociales dominantes.
La tercera reunión tuvo lugar cuatro meses después y, ante la realidad en términos de recursos y disponibilidad, quedó claro que inicialmente deberíamos centrarnos en el objetivo de sistematizar el conocimiento en el área de la EDCG y ponerlo a disposición, de forma estructurada, de otras personas interesadas, para que pudiera ser utilizado más fácilmente a nivel de la enseñanza y de la investigación, así como en la práctica corriente de los agentes sobre el terreno. Así, con los medios disponibles, en los meses siguientes conseguimos avanzar en el proceso de selección bibliográfica y en la producción de las primeras fichas de lectura.
Cuando, en ese momento, se abrió la línea de financiación para proyectos de Educación para el Desarrollo (ED) de Camões – Instituto da Cooperação e da Língua, I.P., quedó clara la voluntad de estructurar una candidatura a esta línea de financiación a partir de la reflexión y del trabajo ya realizado a lo largo de aquel primer año de colaboración informal, dando forma a la posibilidad de soñar con la realización de un proyecto más integrado, sobre la base de las cinco perspectivas compartidas enunciadas anteriormente. Surgió así el proyecto Sinergias ED: Conocer para mejor actuar – promoción de la investigación sobre la acción en ED en Portugal, que incluía en su proceso la propuesta de creación de una revista científica digital específica en el área de la EDCG. Con la aprobación del proyecto para cofinanciación, se cerró un primer ciclo, creándose las condiciones para empezar a implementar aquello con lo que se había comenzado a soñar, y la idea inicial de crear una revista científica se fue desarrollando, completando e integrando hasta materializarse, finalmente, en la revista digital especializada, de carácter científico y con revisión por pares, Sinergias – diálogos educativos para la transformación social, cuyo primer número se lanzó en diciembre de 2014, casi 3 años después de aquella primera reunión en el frío de enero de 2012.
Resistencia
A lo largo de las diversas ediciones del proyecto Sinergias ED y de estos 20 números de la revista Sinergias, han sido muchos los cuestionamientos y la necesidad de tomar decisiones con el objetivo de hacer intencionales las opciones por una práctica que identificamos como coherente con los principios y los valores de la EDCG, y que le confieren la marca distintiva que se le atribuye: la de ser un espacio de acogida, abierto a la experimentación y a la pluralidad, visibilizando alternativas y resistencias frente a un statu quo desequilibrado y promotor de injusticias.
Desde el inicio, se destacan algunos de esos cuestionamientos y las opciones que se fueron tomando:
- la elección del título de la revista, introduciendo la palabra diálogos como indicador de la forma propuesta para la construcción de conocimiento -en colaboración- y optando por el uso de la expresión transformación social como concepto más amplio y, por tanto, más inclusivo de una pluralidad de propuestas de alternativas, llegadas de diferentes geografías, con el objetivo último de la transformación social, sin cerrarse solo a conceptos eurocéntricos como el de ED;
- la opción por el acceso gratuito a la revista, con el objetivo de lograr su máxima difusión y accesibilidad;
- la diversidad de lenguas en las que se decidió aceptar la presentación de los textos (portugués, inglés y español), como respuesta a la hegemonía de la lengua inglesa en la producción de conocimiento científico;
- la composición del Consejo Científico y del Consejo Editorial de la revista, integrados no solo por investigadoras e investigadores con experiencia en el área de la EDCG, sino también por actores de la sociedad civil de reconocida valía en sus prácticas, en una relación horizontal, buscando así vincular las áreas de la investigación y de la acción;
- la opción explícita por la publicación de textos de diferente naturaleza, con origen tanto en la academia como en otros contextos generadores de conocimiento, cuestionando la elevación del conocimiento científico como el único capaz de alcanzar la verdad, subestimando así otras formas de conocimiento.
Este largo camino de más de 12 años de la revista y de 20 números publicados ha planteado, naturalmente, un conjunto de otras cuestiones, dimensiones y algunas encrucijadas que consideramos interesante compartir.
Uno de los temas recurrentes fue el de la estructura de la revista. Si para algunas personas, la revista, dado su carácter científico, debería tener una estructura definida y constante, para otras la revista debería responder al tipo de llamados y propuestas que fueran surgiendo, manteniendo una lógica de flexibilidad y adaptabilidad como contrapunto a la rigidez formal tradicional. De esta manera, se optó por mantener algunas secciones estructurantes, más clásicas -como el Cuaderno Temático, la Entrevista, el Documento Clave, la Reseña Crítica, las Publicaciones Recientes y los Resúmenes de Tesis– pero dejando libertad para el surgimiento de otras secciones que respondieran al tipo de demandas que fueran apareciendo, como fue el caso de las secciones de Otros Artículos, de Prácticas y de Debate. Surgen también números resultantes de los Encuentros Internacionales promovidos por el proyecto, cuya estructura también fue adaptada a ese contexto diferente.
En los primeros números, y porque inicialmente se tenía una idea clara de las autoras y autores que se querían “traer” a la EDCG en Portugal, se inició un proceso por invitación, es decir, los artículos surgían por contacto y “encargo” directo. Sin embargo, con el paso de los números, sentimos que, sobre todo para la sección Cuaderno Temático, sería importante iniciar un proceso de apertura pública de convocatoria de artículos, democratizando así el acceso a la participación. A pesar del riesgo, este cambio acabó teniendo resultados sorprendentes, ya que se empezaron a recibir textos de diversas partes del mundo, con predominio de América Latina, coherente con la posibilidad de publicación en lengua portuguesa y lengua española.
Estos resultados positivos fueron reflejo y, al mismo tiempo, prueba de que el alcance internacional de la revista había superado las mejores expectativas iniciales. A ello contribuyó la propuesta diferenciadora de la revista, en particular en lo que respecta a la diversidad de lenguas de publicación, pero tampoco fue ajeno a ello el posicionamiento asumido ya desde los primeros años de la revista Sinergias como desafiante y promotora de vínculos y trabajo conjunto entre revistas semejantes publicadas en otros países, abrazando una lógica colaborativa en lugar de competitiva y abriendo espacios de oportunidad para “hacer diferente”. Reflejo de este posicionamiento fue la promoción pionera de un encuentro entre revistas, aprovechando la realización del 1er Encuentro Internacional del proyecto Sinergias ED, así como la concreción de dos números de Sinergias en articulación con algunas de esas revistas científicas.
A partir de la 3.ª edición del proyecto Sinergias ED (2018-2020), el proyecto asumió la idea de Comunidad, surgida desde la evaluación de la 1.ª edición. El proyecto pasó de una estructura más centrada en el equipo a una estructura más democrática, en torno a Grupos de Trabajo Colaborativo temáticos, a los que cada miembro de esta comunidad es invitado o invitada a sumarse, estableciendo cada grupo, de forma colaborativa, sus objetivos anuales y sus procesos de colaboración y aprendizaje. Uno de los Grupos de Trabajo Colaborativo creados fue el de Conocimiento, que en la 4.ª edición (2020-2023) pasó a denominarse Reflexión y Acción en torno a la Revista Sinergias, el cual, entre otras cosas, tenía como responsabilidad la edición de la revista. En esta fase se profundizan los cuestionamientos, avanzándose con nuevas propuestas y modelos.
Uno de los principales debates abordó las limitaciones del formato del lenguaje hegemónico utilizado en los procesos de producción, validación y difusión del conocimiento, generalmente la expresión escrita. De esta forma, se asumió una búsqueda cada vez más coherente con los designios de la EDCG, promoviendo la publicación de diferentes lenguajes, ya sea el vídeo, la poesía u otros de carácter más visual, en una lógica y búsqueda de enriquecimiento de la comunicación científica, dándole mayor diversidad y promoviendo una mayor accesibilidad.
Otra de las preocupaciones del grupo fue alinear el modelo de revisión por pares con los principios y valores de la propia revista, convirtiéndolo en un modelo más dialógico, inclusivo y pedagógico. La revista Sinergias, que afirma querer ser un espacio de diálogo entre la academia y la sociedad civil, un lugar donde el conocimiento producido en sus organizaciones y en las prácticas educativas sobre el terreno tuviera la misma legitimidad que el conocimiento producido en las instituciones de enseñanza superior, terminaba, sin embargo, privilegiando a la academia en su proceso de validación de los textos presentados. La revista no podía conformarse con cuestionar, en sus artículos, la jerarquía entre saberes académicos y no académicos, si esa misma jerarquía seguía estructurando la forma en que validaba lo que publicaba. Tras intensos debates y con el fin de valorar todos los saberes y formas de conocimiento, se estableció un nuevo modelo de revisión por pares, en el cual las dos personas seleccionadas para la revisión -los pares- pasaron a proceder de campos de acción distintos, para una visión más complementaria -de la academia y de la sociedad civil- y para una mayor coherencia entre la producción de conocimiento y su validación.
Además, porque nos asumimos en un proceso de aprendizaje y de facilitación de aprendizajes, y porque vemos la relevancia y el potencial de incluir contribuciones de autoras y autores con menos experiencia en la escritura científica, se abrió en el proceso de revisión una tercera posibilidad (además de la aceptación y del rechazo) singular. Cuando el par revisor identifica un texto que, sin cumplir todavía los requisitos formales de un artículo científico, revela potencial y aporta contribuciones relevantes, se informa al autor o a la autora de la posibilidad de emprender un proceso de reescritura acompañada. Aunque el proceso resulta exigente para el Consejo Editorial y, por ello, solo ha tenido lugar en momentos determinados, ha sido considerado una apuesta consciente e intencional por una forma de hacer que sirve a los propósitos que la revista proclama.
La indexación de la revista Sinergias fue también uno de los temas objeto de reflexión a lo largo de las ediciones del proyecto. Indexar una revista implica elegir en qué sistema de clasificación quiere ser reconocida, y esos sistemas no son neutrales. Sobre la mesa estuvo siempre la discusión sobre el doble y antagónico papel que puede tener la indexación. Por un lado, la indexación puede entenderse como complicidad con la lógica de mercantilización del conocimiento. Los grandes índices bibliométricos, con sus rankings y factores de impacto, han contribuido a convertir la producción científica en un juego de competición en que gana quien publica más en las revistas mejor cotizadas, independientemente de la relevancia social de lo que se publica. La revista Sinergias, comprometida con la democratización del conocimiento, tendría buenas razones para quedar fuera de ese sistema. Por otro lado, no indexarse es también una forma de invisibilidad. Una revista que no aparece en los índices de referencia es una revista que las investigadoras y los investigadores no encuentran cuando realizan sus búsquedas, que las bibliotecas no suscriben, que no llega a potenciales autoras/es y lectoras/es fuera de las redes ya existentes. La democratización del conocimiento pasa también por la difusión y por el acceso efectivo. Tras una profunda reflexión, se optó, de acuerdo con los principios y la línea editorial de la revista, por someter la revista a dos índices: al DOAJ – Directory of Open Access Journals y al ERIH PLUS, perteneciente al Norwegian Directorate for Higher Education and Skills. Ambos son índices de acceso abierto, sin rankings bibliométricos, comprometidos con la idea de que el conocimiento científico debe ser libremente accesible.
Los procesos de presentación y registro en estas bases de datos tuvieron una consecuencia no prevista pero bienvenida, pues contribuyeron a hacer más explícitos los valores y principios de acceso abierto inherentes a la revista, como, por ejemplo, incluir la licencia Creative Commons, dejando más clara la política de utilización de los textos.
Celebración
Este número conmemorativo nos invita a detenernos, mirar atrás y celebrar un camino. Un camino marcado por la esperanza de intentar construir, colectivamente, una revista científica que cuestione, debata y trate de no reproducir los mismos mecanismos de poder que critica.
Más allá de los contenidos vinculados a la Transformación Social, buscamos, constantemente, interrogarnos críticamente sobre los modos de funcionamiento de la producción científica, buscando y experimentando caminos alternativos. ¿Quién escribe? ¿Quién valida? ¿Quién lee? ¿Quién queda fuera? ¿Qué lenguajes son reconocidos? ¿Qué saberes son legitimados? ¿Qué relaciones de poder se reproducen, incluso cuando se busca combatirlas?
Los caminos encontrados son necesariamente experimentales y testimonios de un recorrido en busca de coherencia. Los diversos números editados son resultado de procesos reflexivos y cuestionadores que, invariablemente, dieron lugar a varios momentos críticos. Procuramos ver estos momentos como posibilidades de aprendizaje ofrecidas a la Comunidad. Con ellos aprendimos: i) que los aprendizajes más significativos no siempre están expresados en los resultados finales, sino que ocurren precisamente en el diálogo entre procesos y productos; ii) que la revista Sinergias es un espejo de la diversidad (de actores, de metodologías, de formatos, de pensamientos) que el proyecto Sinergias ED abraza, y que estos procesos van moldeando la revista; iii) que la revista es un espacio de reflexión sobre alternativas que importan a los campos de la EDCG, y que se impone en una actualidad en la que los desafíos políticos, económicos y sociales se mantienen apremiantes; iv) y que uno de los rasgos de identidad de la revista es su afirmación por la diferencia en un contexto de creciente mercantilización del conocimiento, subordinado a las lógicas de poder dominantes.
Mirando hacia el futuro, reconocemos que ninguna de estas cuestiones está cerrada. Por el contrario, en un tiempo marcado por desigualdades persistentes, el descrédito de los procesos democráticos, crisis ecológicas, guerras, discursos de odio y nuevas formas de exclusión, la necesidad de espacios críticos, plurales y accesibles sigue siendo tan urgente como en el momento en que la revista fue imaginada.
Por eso, celebrar, para nosotros, es también resistir. Resistir a la prisa, a la competición, a la invisibilización de saberes, a la jerarquización rígida entre quienes piensan y quienes hacen (hasta porque esta dicotomía es, en sí misma, cuestionable), a la idea de que el conocimiento solo tiene valor cuando es cuantificado e indexado.
En este sentido, este número conmemorativo presenta una estructura diferenciada, conteniendo solo dos cuadernos: un cuaderno ligado a “Memoria y Celebración”, que, además de ofrecer una reflexión más amplia sobre memoria, aprendizaje y transformación, presenta diversos relatos libres de personas vinculadas a la Comunidad Sinergias ED que quisieron celebrar y recordar con nosotros diversas experiencias y sentimientos vividos en su seno; y un cuaderno denominado “Resistencias”, compuesto por textos de debate que exploran diferentes formas de Resistencias para sociedades más justas, en coherencia con el pensamiento del proyecto Sinergias ED.
Pero celebrar es también agradecer. Agradecer a todas las personas que, a lo largo de estos 20 números, dieron forma a la revista: miembros de los Consejos Científicos y de los Consejos Editoriales de los diversos números; autoras y autores; revisoras y revisores; miembros de la Comunidad Sinergias ED, en particular todas y todos los que fueron formando parte de su Grupo de Trabajo Colaborativo Reflexión y Acción en torno a la Revista Sinergias; sin olvidar a todas las personas que leyeron, difundieron, citaron, utilizaron y cuestionaron los textos publicados. Una palabra de agradecimiento es debida también a las instituciones que fueron participando y apoyando el proyecto Sinergias ED y la publicación de Sinergias, empezando por las ONGD promotoras (CEAUP y FGS), pasando por varias otras instituciones que se fueron involucrando cada vez más en los distintos procesos a los que fueron siendo convocadas, sin poder olvidar a las entidades financiadoras que hicieron posible la concreción de este sueño, con especial mención, a nivel nacional, a Camões – Instituto da Cooperação e da Língua, I.P. (cofinanciador de las 5 ediciones del proyecto) y, a nivel internacional, a la Global Education Network Europe (GENE).
Este agradecimiento es inseparable del reconocimiento de que Sinergias nunca fue obra de una sola persona, ni de una sola institución. Se fue construyendo como una telaraña: hecha de muchos hilos, algunos más visibles que otros, pero todos necesarios para sostener un espacio común. Tal vez sea esta una de las imágenes más justas para cerrar este editorial: la revista como red de relaciones, aprendizajes y compromiso, como lugar donde diferentes voces se encuentran para pensar, en conjunto, formas más justas, democráticas y solidarias de habitar el mundo.
Llegar a este número no significa, por tanto, llegar a un punto final. Significa renovar la disposición de seguir escuchando, seguir cuestionando, seguir aprendiendo, seguir abriendo espacio a otras voces, otros lenguajes y otros modos de producir conocimiento. Celebramos el camino recorrido con gratitud. Pero lo celebramos, sobre todo, como compromiso con el camino que aún queda por hacer.